Hernia de disco: cuándo operar y cuándo no
La hernia de disco es una de las condiciones más frecuentes que trato en el consultorio —y también una de las más malinterpretadas. Muchos pacientes llegan convencidos de que necesitan cirugía. Otros llegan aterrorizados ante la sola mención de una operación. La realidad está en el medio.
¿Qué es una hernia de disco?
La columna vertebral está formada por vértebras separadas por discos intervertebrales, estructuras de tejido blando que funcionan como amortiguadores. Cuando el núcleo de uno de estos discos se desplaza hacia afuera de su posición normal, hablamos de una hernia. Ese desplazamiento puede presionar los nervios que pasan cerca, generando dolor, hormigueo o debilidad en la espalda, las piernas o los brazos según el nivel afectado.
La mayoría de las hernias no requieren cirugía
Este es el dato que más sorprende a mis pacientes: entre el 60% y el 90% de las hernias de disco mejoran sin intervención quirúrgica en el transcurso de 6 a 12 semanas con tratamiento conservador adecuado. El cuerpo tiene una capacidad notable de reabsorber el material herniado. La evidencia científica publicada en PubMed confirma que, en ausencia de déficit neurológico significativo, el tratamiento conservador es la primera línea de acción recomendada.
El reposo relativo, la fisioterapia, los antiinflamatorios y en muchos casos los bloqueos radiculares guiados por imagen son suficientes para resolver el cuadro. La resonancia magnética puede mostrar una hernia importante que en semanas se reduce significativamente —o desaparece— sin ninguna cirugía.
¿Cuándo sí es necesario operar?
Hay situaciones concretas en las que la cirugía deja de ser una opción y se convierte en una necesidad:
- Déficit neurológico progresivo: si aparece debilidad en piernas o brazos que avanza con el tiempo, la demora puede generar daño nervioso permanente.
- Síndrome de cola de caballo: cuando la hernia comprime los nervios que controlan la vejiga y el intestino. Es una emergencia quirúrgica que requiere descompresión dentro de las 24 a 48 horas.
- Dolor incapacitante que no mejora: si después de 6 a 12 semanas de tratamiento conservador correcto el dolor sigue siendo severo y limita la vida del paciente, la cirugía es una opción válida.
- Hernia confirmada con clínica concordante: cuando los síntomas y las imágenes coinciden y el paciente no responde al tratamiento previo.
Nuestro enfoque
Antes de hablar de cirugía agotamos todas las alternativas. Los bloqueos radiculares guiados por imagen son una herramienta muy efectiva que en muchos casos evita la operación. Cuando la cirugía es necesaria, la realizamos con técnicas de microcirugía mínimamente invasiva que reducen el tiempo de recuperación y el riesgo de complicaciones.
La decisión de operar nunca es apresurada: es el resultado de una evaluación completa del paciente, su historia clínica, sus imágenes y su respuesta al tratamiento previo.
¿Tenés dolor de espalda o sentís hormigueo en las piernas? Consultá con el Dr. Díaz para una evaluación completa.
Consultá por WhatsAppReferencias científicas
- Goldberg H, et al. Lumbar Disc Herniation: The Significance of Symptom Duration for the Indication for Surgery. Deutsches Ärzteblatt International. 2024;121(24). PMC11465477
- Hammed A, et al. Surgical vs. Conservative Management of Chronic Sciatica Due to Lumbar Disc Herniation: Systematic Review and Meta-Analysis. Cureus. 2024;16(5):e59617. PMC11145364
- Petr O, et al. Indications for surgery versus conservative treatment in the management of lumbar disc herniations: A systematic review. ScienceDirect. 2024. Ver fuente
- Surgical versus conservative management of lumbar disc prolapse: A systematic review and meta-analysis. Journal of Musculoskeletal Surgery and Research. 2024. Ver fuente