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Hernia o protrusión discal: qué significa tu resonancia

Dr. Matías DíazNeurocirujano · Especialista en columna vertebral
Julio 2026

"En la resonancia me salió una protrusión, ¿es lo mismo que una hernia? ¿Es grave? ¿Me tengo que operar?" Es una de las preguntas más repetidas del consultorio, y con razón: los informes de resonancia usan términos técnicos que nadie explica. Esta guía traduce qué significa cada palabra, cuál es la diferencia real entre protrusión y hernia, y —lo más importante— qué implica cada una para tu tratamiento.

El disco intervertebral: un amortiguador con dos partes

Entre cada par de vértebras hay un disco que funciona como amortiguador. Tiene dos componentes: un anillo fibroso externo (capas de fibras resistentes, como las de un neumático) y un núcleo pulposo interno, de consistencia gelatinosa, que distribuye las cargas.

Con los años, el esfuerzo o la predisposición genética, el anillo puede debilitarse. Según cuánto se desplace el núcleo hacia afuera, el informe de la resonancia va a usar una palabra u otra.

Protrusión: el disco se abomba, pero el anillo resiste

En la protrusión discal, el disco se deforma y sobresale de su límite normal, pero el anillo fibroso está adelgazado o fisurado sin romperse por completo: el núcleo sigue contenido. Es como una cubierta de auto que se abomba en un sector, sin reventar.

La protrusión es un hallazgo extremadamente frecuente. Estudios en personas sin ningún dolor muestran protrusiones discales en cerca del 30% de los adultos jóvenes, y la cifra aumenta con la edad. En otras palabras: tener una protrusión en la resonancia no significa, por sí solo, que esa protrusión sea la causa de tu dolor, ni que vaya a necesitar tratamiento alguno.

Hernia (extrusión): el núcleo atraviesa el anillo

En la hernia de disco propiamente dicha —los informes suelen decir "extrusión"— el anillo fibroso se rompe y parte del núcleo sale del disco. Ese material desplazado puede comprimir o inflamar una raíz nerviosa vecina, y ahí aparecen los síntomas típicos: dolor que baja por la pierna (ciática), hormigueo, adormecimiento o pérdida de fuerza.

Cuando un fragmento se separa por completo del disco, se habla de "secuestro" o hernia extruida migrada. Suena alarmante, pero paradójicamente los fragmentos secuestrados son los que con más frecuencia el propio cuerpo reabsorbe solo.

La diferencia que importa: contención del núcleo

Estas categorías provienen de la nomenclatura internacional que usan radiólogos y cirujanos de columna para hablar el mismo idioma. Pero atención: describen la imagen, no la gravedad clínica. Una protrusión puede doler y una hernia grande puede no doler nada.

El diagnóstico nunca es solo la resonancia. Se trata al paciente, no a la imagen: la decisión terapéutica combina lo que muestra el estudio con tus síntomas y el examen físico. Por eso dos personas con informes idénticos pueden necesitar tratamientos completamente distintos.

¿La protrusión se convierte en hernia?

Puede ocurrir, pero no es una regla ni una condena. Muchas protrusiones permanecen estables durante años o toda la vida. El disco no es una estructura inerte: responde al movimiento, la carga y el fortalecimiento muscular. Mantenerse activo, cuidar la técnica en los esfuerzos y fortalecer el core son las mejores herramientas para que esa protrusión no pase a mayores.

¿Y el tratamiento?

La buena noticia aplica a ambos diagnósticos: la gran mayoría mejora sin cirugía. El tratamiento conservador —actividad física adaptada, medicación por períodos cortos, kinesiología y, si hay compresión nerviosa con dolor persistente, bloqueos guiados por imagen— resuelve la mayoría de los casos. Además, las hernias pueden reabsorberse espontáneamente: los estudios muestran reabsorción en más del 60% de las hernias extruidas seguidas en el tiempo.

La cirugía se reserva para situaciones concretas: pérdida de fuerza progresiva, dolor incapacitante que no responde a un tratamiento conservador bien hecho, o emergencias como el síndrome de cola de caballo.

Preguntas frecuentes

¿Qué es peor: hernia de disco o protrusión?
La protrusión es un grado menor: el disco se abomba pero el núcleo sigue contenido por el anillo fibroso. En la hernia, el anillo se rompe y el material discal puede comprimir una raíz nerviosa. Sin embargo, la gravedad clínica depende de los síntomas, no solo de la imagen: hay protrusiones dolorosas y hernias sin síntomas.

¿Una protrusión discal se cura?
La protrusión discal puede permanecer estable o incluso mejorar. La mayoría no requiere más tratamiento que actividad física adaptada y fortalecimiento muscular. No es una condena ni implica cirugía futura.

¿La protrusión discal se puede convertir en hernia?
Puede ocurrir si el anillo fibroso termina de romperse, pero no es una regla. Muchas protrusiones permanecen sin cambios durante años. Mantenerse activo y fortalecer la musculatura del tronco reduce el riesgo de progresión.

¿Una hernia de disco puede desaparecer sola?
Sí. La reabsorción espontánea de la hernia de disco está bien documentada: ocurre en más del 60% de las hernias extruidas, y es aún más frecuente en los fragmentos secuestrados. Por eso el tratamiento inicial de la mayoría de las hernias es conservador.

Si tu resonancia informa una protrusión o una hernia de disco y querés entender qué significa en tu caso, podés solicitar una evaluación con el Dr. Díaz.

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Referencias científicas

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